Mi primer paso … Y esa aceptación me libera.

«Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas eran ingobernables».

Eso dice el primer paso de AA y yo lo di con ayuda porque sola no pude. Por ello va en primera persona del plural.

Yo tardé como 2 años en admitir lo que dice ese primer paso. Tardé 2 años en admitir que era alcohólica. Me costaba porque tenía mis reservas y no me derrotaba .

Hasta que llegó un día en que lo admití, supe que mi batalla con el alcohol estaba totalmente perdida. Él tenía todo el poder sobre mí. Yo no tenía nada que hacer en esa guerra. La había perdido.
Sin reservas, es como cuando estás embarazada, estás o no estás. Pues aquí lo mismo. No hay medias tintas, es al 100% como dice la literatura. No hay reservas para mí de albergar alguna posibilidad de volver a beber. Jamás. Se acabó.

Una vez que admito y me rindo paso al siguiente punto del proceso, acepto. Y esa aceptación me libera.

La Victoria de la rendición, me gusta esa frase. He vencido por mi derrota y eso me ha liberado de esa pesada carga que llevaba, de esa lucha, esa guerra absurda en la que yo siempre era la perdedora.
Creo que este proceso en Psicología lo llaman reestructuración cognitiva.

A partir de ahí y después de pasar una nube rosa la vida ya es a pelo, con sus desgracias, vacíos y alegrías y quiero afrontarla sin alcohol.

Pero puedo comenzar un camino de recuperación que me fortalece y me hace crecer como persona. Yo elijo los otros 11 pasos de AA como una guía para ello (me los adapto sin Dios). Además reuniones, servicio, compartir con compañerxs y amigxs…
Y en ese camino estoy.

One Reply to “Mi primer paso … Y esa aceptación me libera.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *